II Semana contra el desperdicio alimentario en Navarra

28 de septiembre al 4 de octubre

Un año más, la Oficina de Prevención e Impulso de la Economía Circular del Gobierno de Navarra organiza la II Semana contra el desperdicio alimentario del 28 de septiembre al 4 de octubre.

Esta Semana se enmarca en la puesta en práctica de los objetivos y medidas del Plan de Residuos de Navarra 2017-2027, en el que se establece como objetivo una reducción de un 12% para 2027 en la generación de residuos domésticos, y la redacción de un Plan contra el desperdicio alimentario en Navarra.

El año pasado tuvo gran éxito y aceptación entre los ciudadanos así como en la hostelería. Los resultados fueron muy positivos. Gracias a esta campaña organizada y promovida por el Consorcio de Residuos de Navarra se entregaron cerca de 75.00 envases reutilizables a diferentes locales hosteleros así como cajas de cartón para evitarla utilización de bolas de plástico para transportar dichos envases.

Al igual que el año pasado, la campaña se va a desarrollar en espacios públicos, medios de comunicación y en redes sociales, con acciones de calle, cartelería y otros materiales audiovisuales y su lema sigue siendo “Ez bota hondakina-Atera Etekina / Yo no echo-Yo aprovecho”. Además de esta acción, la Semana contra el Desperdicio Alimentario incluye diferentes iniciativas de diversos colectivos que han participado en su desarrollo.

El desperdicio alimentario y sus consecuencias

Una tercera parte de los alimentos que se producen en el mundo no llegan al consumidor final, lo que supone que 1.300 millones de toneladas son desperdiciadas cada año. De esta cantidad, hasta 88 millones de toneladas corresponden a la Unión Europea, es decir, aproximadamente el 20% de los alimentos producidos en la Unión Europea se acaba echando a perder o se desperdicia.

De media, cada ciudadano europeo tira a la basura 173 kilos de alimentos al año. Mientras, 793 millones de personas sufren desnutrición en todo el mundo y, según Eurostat, aproximadamente el 9,6% de la población europea no puede permitirse comprar comida de calidad cada dos días.

El desperdicio alimentario es, en este momento, un tema de gran importancia en las agendas de las instituciones mundiales y se ha convertido en un reto global que se debe abordar a nivel mundial, con la implicación de toda la sociedad. Constituye un problema de gran impacto social, medioambiental y económico. Más todavía en este escenario de cambio climático ya que el 8% de los Gases de Efecto Invernadero que se emiten a la atmósfera proceden de la producción de alimentos que no se consumen y se tiran a la basura.

grafico desperdicio